Estiembre

Todo el mundo está solo y se angustia por estar solo pero se tiende barreras y aduanas que hay que pasar para poder dejar de estar solo y se trata de barreras de ego y pasaportes para demostrarse que se está bien, que no se ha caído al fondo de la escala y que podríamos contar esto como anécdota frente a los amigotes y los amigos, sumamente edificante por cierto; se trata de compañía y tenemos preámbulos y trámites y maneras de convencernos y convencer al resto de que está bien, que estamos bien y que son sólo etapas, episodios “biodegradables”, hundido en la mugre hasta el cuello y pensando. Ella (s, no todas) es Itaca, sus caderas son Itaca y la forma cómo se asoma el hueso de sus caderas y el espacio entre sus clavículas y el músculo que une la espalda con el cuello, no sé como se llama; hacerse trampa y pensar en no pensar demasiado cosa de que el minuto millonario dure por siempre a pesar de que uno sabe que se acaba en quince minutos, o que en quince minutos nos quedamos dormidos y los quince minutos son la despedida en la mañana y darse un beso en la boca sin saber si está bien o es demasiado considerando las circunstancias, su olor encima todavía. No hay Itaca, no existe y esa es la trampa real que uno trata de hacer para pensar que sí existe y olvidarse de que no, tranquilo y descansa que se acabó muchacho, se acabó mi niña, ya no más y tu sabes cuanto hacía falta parar de una vez por todas. Sudor salado y músculos en movimiento y la sensación igual al interior de una boca, como cuando uno se mete el dedo índice en la boca, calor y humedad y es lo más cercano a Itaca, y eso que en realidad no es nada. Sudor y sudor y toda la energía mental en un propósito y pérdida de proteínas como corolario del circo que hay que armar y nada. Carne y nervios y la necesidad de una respuesta, como argumentarle a un bistec, ve qué sacas en limpio de todo esto, puro olor a estiembre (caminar por el bosque y ser un mono o una vaca o algo y ver a un cachorro de la especie tirado en el suelo temblando y sudado y decir “pobrecito, comió hierba loca; tiene estiembres”).

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Published in: on mayo 20, 2007 at 11:18 pm  Dejar un comentario  

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